El marxismo a debate

El historiador Josemari Lorenzo Espinosa rescata una colaboración de Federico Krutwig para la revista Branka en abril de 1966, en la que el autor diseccionaba el punto de vista revolucionario del nacionalismo. Para Krutwig, el prisma nacionalista dota a la revolución de un contenido del que el comunismo no nacionalista carece. Para Krutwig, los componentes nacionales y revolucionarios en el nacionalismo revolucionario son inseparables.

Muy pronto se van a cumplir 50 años de la aparición de la revista Branka, editada en los años 60 en Bélgica por exiliados vascos. Entre las colaboraciones de su primer número, una de F. Krutwig (1), tuvo notable influencia en la época. Con el título “Nacionalismo revolucionario” (2), aplicaba al caso vasco “una nueva forma de la lucha del hombre por su libertad y, muy en especial, de la clases trabajadoras por su liberación social”. El autor establecía diferencias entre este “nacionalismo revolucionario” y el comunismo, aunque aseguraba que sus raíces estaban en Lenin y Bakunin.

"Yo sé que después de mi muerte un montón de basura será acumulado sobre mi tumba, pero el viento de la historia, tarde o temprano lo barre sin dejar rastro

En una sociedad que se divide en clases hostiles, los puntos de vista de las clases sobre la historia serán contradictorias. En la sociedad capitalista moderna, los puntos de vista histórico y análisis que se presentan a los intereses de la burguesía prevalecen en los medios populares, el discurso público y la educación. Se propagan a expensas de esos puntos de vista que reflejan la verdadera naturaleza de la realidad y por lo tanto sirven a los intereses del proletariado y el progreso humano.

La persistente crisis económica mundial muestra la caducidad del sistema capitalista, cuya fase actual imperialista es de agonía y descomposición, es la fase superior y última en la existencia histórica del capitalismo, más allá de la cual solo sigue la Revolución Proletaria Mundial y el Socialismo — primera fase de la Sociedad Comunista.

La crisis económica no solo ha exacerbado todas las contradicciones mundiales del imperialismo, sino que ella misma, expresa el extremo antagonismo de la contradicción fundamental del sistema, entre una producción cada vez más social y una apropiación cada vez más privada.

El libro 'Fetichismo y poder en el pensamiento de Karl Marx' fundamenta teóricamente los postulados de un marxismo crítico, desmarcado de la tradición soviética

Néstor Kohan es un intelectual revolucionario argentino empeñado en rescatar las mejores tradiciones del pensamiento crítico latinoamericano. Su reciente libro 'Fetichismo y poder en el pensamiento de Karl Marx' fue candidato al Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2013, que ganó la chilena Marta Harnecker con su obra 'Un mundo a construir (nuevos caminos)'. La obra de Kohan (Editorial Biblos, 644 págs., Buenos Aires) recibió mención honorífica. El suyo es un valioso aporte para la formación de nuevas generaciones de militantes revolucionarios.

Un 21 de diciembre de 1878 nació el hombre que más odio ha concitado jamás a la burguesía.

En él cada burgués vio –y lo más importante: ¡sigue viendo!- el final de su propio mundo, un mundo hecho de guerras entre pueblos, de millones de hombres y mujeres arrojados a la pobreza y la enfermedad, un mundo, en definitiva, de rapiña y destrucción; pero también un mundo hecho de pequeñas miserias e infamias, de las indignidades cotidianas por donde transcurre plácidamente la vida burguesa.

Las personas siempre han intentado explicar el mundo de una manera u otra. Hace miles de años, veneraban al sol y a las estrellas, atribuyéndoles poderes sobre su vida. Luego fueron los dioses en Olimpo quienes les controlaban, y más tarde un único ser llamado Jehová, Dios, Allah… En su versión más reciente es el Mercado —esa gran fuerza sobrenatural— el que decide nuestros destinos.

El cuarto número de la 'Revista Comunista Internacional' -editada por órganos teóricos de once partidos revolucionarios- es una valiosa contribución para la comprensión de las amenazas y problemas que afectan hoy a nivel mundial la lucha de los partidos comunistas.

El tema central de la mayoría de los artículos de esta edición es el análisis del oportunismo y de su significado político-ideológico. En las últimas décadas su papel en la socialdemocratización de partidos comunistas que abandonaron el marxismo-leninismo fue decisivo.

En este programa temático de Escuela de Cuadros se aborda la relación de la ciencia y la tecnología con la modernidad capitalista. Con ricos ejemplos, el profesor y ex-Rector de la Universidad de La Habana Rubén Zardoya muestra la subordinación de la investigación científica y la tecnología a la lógica de la ganancia, mientras apunta a la posibilidad de su desarrollo al servicio de la humanidad en una sociedad socialista.

 Ibai Trebiño es una de las personas que mejor conoce los conflictos que se dieron en la ex Yugoslavia, que como recordaremos, explosionó en los 90, dando lugar a varias guerras cuyas imágenes aun nos estremecen al recordarlas.

Yugoslavia fue un estado socialista la cual el socialismo no llegó exportado sino que los y las comunistas tomaron el poder tras una valerosa y heroica guerra de liberación, liderada por Tito y que logró expulsar de su territorio a los nazis y construir una experiencia socialista propia. Pero mejor que sea Ibai quien nos hable de estas cuestiones y de las guerras de los 90.

En el 26 de diciembre, 120º aniversario del nacimiento del Presidente Mao. El mejor homenaje, reconstituir la Ideología proletaria

En el transcurso de una reunión oficial chino-soviética, el en aquel entonces Presidente de la URSS Nikita Khruchov le vino a Mao con la manida cantinela de “la unidad”. Le dijo algo así como: debemos dejar aparte diferencias de segundo orden y ahondar en la cooperación. A fin de cuentas, tenemos lo primordial en común: ambos somos comunistas. Mao se sonrió y le respondió: “No se engañe. Lo único que usted y yo tenemos en común es que los dos hemos traicionado a nuestras respectivas clases sociales de origen”. Pues Khruchov provenía de familia semi-proletaria, hijo de modestos artesanos zapateros, mientras el primer Presidente de la República Popular china venía de padres terratenientes, campesinos ricos.

En el transcurso de los últimos años, la posibilidad que tienen ciertos partidos comunistas (o ex comunistas) de participar en el gobierno ha estado a la orden del día. En Alemania, Die Linke ha participado en ciertos gobiernos regionales y, por cierto, sigue participando. El partido ha discutido la posibilidad de participar en el gobierno federal. En Grecia y en los Países Bajos, la coalición de izquierda Syriza y el Socialistische Partij han anunciado claramente su voluntad de entrar al gobierno. La holgada mayoría del Partido Socialista Francés, durante las recientes elecciones parlamentarias del 2012, ha eliminado la duda sobre una nueva participación en el gobierno del Partido Comunista Francés. El PCF y, en Italia la Rifondazione Comunista y el Partido de los Comunistas Italianos, han participado en muchos gobiernos en el transcurso de las últimas décadas.